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Entrada

Regreso a Alemania

Un regreso marcado por la nostalgia, las amistades que siguen intactas y una Berlín de contrastes, murales y líneas amarillas del U-Bahn.

El U3 pasando sobre el Oberbaumbrücke.

Alemania ha sido uno de los países que más me ha marcado en la vida, no porque me parezca particularmente atractivo para vivir, sino por las personas y oportunidades que la vida me ha dado; desde conocer a la persona más importante de mi vida, Elena, que años más tarde se convertiría en mi mujer, hasta amigos eternos e incluso terminar trabajando para una empresa alemana.

Tuve recientemente la oportunidad de volver a Leipzig, ciudad donde estuve de Erasmus, diez años más tarde, y a Berlín, ciudad que visité muchas veces antes y que siempre ha tenido un gran atractivo para mí por su historia, arquitectura y contrastes.

Leipzig

En Leipzig mi intención era volver a los lugares que tuvieron significado para mí y dejarme llevar por la nostalgia de todo tipo de experiencias de hace más de una década. Elena fue conmigo a un bar en el que se crearon recuerdos, amistades y mucho más; el ambiente seguía siendo ruidoso, lleno de humo y con un carácter que parece de otra época. Nosotros hemos cambiado un montón desde esos años, pero me alegra saber que ese bar no lo ha hecho.

Elena en Beyerhaus de Leipzig.
Elena en Beyerhaus de Leipzig.

Mariola es de esas amistades que son para toda la vida. Nos conocimos exactamente en ese mismo sitio, en la primera semana del Erasmus, fumando, y desde entonces ni el tiempo ni la distancia han separado nuestra amistad. La oportunidad de beber una cerveza en el mismo lugar nuevamente fue irresistible, por más que nos vean los actuales inquilinos con alguna cara curiosa por ello.

Mariola en el famoso 29 de Straße des 18. Oktober.
Mariola en el famoso 29 de Straße des 18. Oktober.

Berlín

Berlín es otra cosa completamente. La ciudad de y para gente rota es hipnótica para un fotógrafo callejero. Todas las paredes, calles y personas llaman la atención constantemente, también con su amarillo U-Bahn, que atrae la mirada cada vez que pasa dejando color sobre una gris ciudad que ha visto tal vez demasiado.

Berlín es una pelea de contrastes continua, sea intencional o no. Aquí se contrapone lo antiguo y lo nuevo cara a cara; es una ciudad avanzada y, a la vez, con problemas que parecen haber sido arreglados hace años por otros países de Europa. Es uno de los bastiones de libertad y expresión de Europa, pero a menudo eso se mantiene de puertas cerradas.

St. Marienkirche y la TV Tower contrastan las distintas épocas que han pasado por esta ciudad.
St. Marienkirche y la TV Tower contrastan las distintas épocas que han pasado por esta ciudad.
La estructura que sostiene el U3 en Schlesisches Tor.
La estructura que sostiene el U3 en Schlesisches Tor.
Esperando al U3.
A la espera del U3 en Schlesisches Tor.

Los murales forman parte integral de Berlín y no puedo terminar esta entrada sin mencionarlos. Kreuzberg es un lienzo donde se aprovecha cada superficie, quizás siguiendo la tradición que empezó al otro lado del Spree, en la East Side Gallery. Berlín es una ciudad que busca expresarse; si le das una oportunidad, lo hace perfectamente.

Detalle de mural en Berlín.
Los murales de YAAM desde Schillingbrücke.
Mariola en Berín.
Nuestra guía en Berlín recorriendo la East Side Gallery.

Al igual que siempre, nos fuimos de Alemania cansados del viaje, fascinados y con ganas de volver una vez más.